Con el acontecimiento histórico que acabamos de vivir se cumple el sueño de M. Luther King, pronunciado en 1963:

Sueño que un día mis cuatro pequeños hijos vivan en una nación donde no sean juzgados por su color de piel, sino por su carácter

Esperemos que Obama no defraude a todas las personas que tenemos depositada alguna confianza en él.

Hoy es un día para la esperanza; mañana, ya veremos...