La Coctelera

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Cultura de barbarie

Me ha llamado la atención la siguiente sentencia pronunciada esta tarde por José Luis Sampedro durante una conferencia en la Feria del Libro de Sevilla:

Una cultura que desmonta su escenario es una cultura de barbarie.

CARTA DEL INDIO SEATTLE AL PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS

El gran jefe de Washington envió palabra de que desea comprar nuestra tierra. El gran jefe también nos envió palabras de amistad y buenos deseos. Esto es muy amable de su parte, desde que nosotros sabemos que tiene necesidad de un poco de nuestra amistad en reciprocidad.
Pero nosotros consideramos su oferta; sabemos que de no hacerlo así el hombre blanco puede venir con pistolas a quitarnos nuestra tierra.
El gran jefe Seattle dice: "El gran jefe de Washington puede contar con nosotros sinceramente, como nuestros hermanos blancos pueden contar el regreso de las estaciones. Mis palabras son como las estrellas - no se pueden detener".
¿Cómo intentar comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? La idea nos resulta extraña. Ya que nosotros no poseemos la frescura del aire o el destello del agua. ¿Cómo pueden comprarnos esto? Lo decidiremos a tiempo.
Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi gente. Cada aguja brillante de pino, cada ribera arenosa, cada niebla en las maderas oscuras, cada claridad y zumbido del insecto es santo en la memoria y vivencias de mi gente.

Sabemos que el hombre blanco no entiende nuestras razones. Una porción de muestra tierra es lo mismo para é1 que la siguiente; para é1, que es un extraño que viene en la noche y nos arrebata la tierra donde quiera que la necesite. La tierra no es su hermana sino su enemiga y cuando la ha conquistado se retira de allí. Deja atrás la sepultura de su padre, no le importa.
Plagia la tierra para su hijo, no le importa. Olvida tanto la sepultura de su padre como el lugar en que nació su hijo. Su apetito devorará la Tierra y dejará detrás sólo un desierto. La sola vista de sus ciudades, llenas de pánico a los ojos del piel roja. Pero quizá esto es porque el piel roja es un "salvaje" y no entiende...

No existe un lugar pacífico en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar para oír las hojas de la primavera o el susurro del vuelo de los insectos. Pero quizá porque yo soy un salvaje no logro comprenderlo, el repiquetear parece que insulta los oídos ¿Y qué vivir, si el hombre no puede oír el adorable lamento del chotacabras o el argumento de las ranas alrededor de una charca en la noche?
El Indio prefiere el agradable sonido del viento lanzado sobre la cara del estanque, olfatear el viento limpio por un mediodía de lluvia o esencia del pino. El aire es algo muy preciado para el piel roja. El hombre blanco parece no notar el aliento del aire. Como un agonizante de muchos días, está aterido para olfatear.
Si decidiera aceptar lo haría con una condición. El hombre blanco debe tratar a las bestias de esta tierra como a sus propios hermanos. Yo soy un salvaje y no entiendo ninguna otra forma. He visto millares de búfalos muertos por el hombre blanco, para que pudiera pasar un tren.
Yo soy un salvaje, y no entiendo cómo el humo del caballo de hierro puede ser más importante que el búfalo, el que nosotros matábamos solamente para poder sobrevivir ¿Qué es el hombre sin las bestias? Si todas las bestias fuéranse, el hombre moriría de una gran depresión de espíritu. Cualquier cosa que le pase a los animales le pasará también al hombre. Todos los seres están relacionados. Cualquier cosa que acontezca a la tierra acontecerá también a sus hijos.
Nuestros hijos han visto a sus padres humillarse por la defensa. Nuestros guerreros han sentido vergüenza, y han cambiado sus días a la ociosidad, y contaminan sus cuerpos con dulce comida y bebida. Importa poco dónde pasaremos el resto de nuestros días - no somos demasiados.
Unas pocas horas, unos pocos inviernos y ninguno de los niños de las grandes tribus, que alguna vez vivieron sobre la Tierra, saldrán para lamentarse de las tumbas de una gente que tuvo el poder y la esperanza.
Sabemos una cosa que el hombre blanco puede alguna vez descubrir. Nuestro Dios es su mismo Dios. Ustedes piensan ahora que lo poseen, como desean poseer nuestra tierra. Pero no puede ser. Él es el Dios del hombre y su compasión es indistinta para el blanco y para el rojo. La Tierra es algo muy preciado para Él, y el detrimento de la Tierra, es una pila de desprecios para el Creador. A los blancos les puede pasar también, quizá pronto, lo que a nuestras tribus. Continúen contaminando su cama y se sofocarán una noche en su propio desierto.
Cuando los búfalos sean exterminados, los caballos salvajes amansados, la esquina secreta de la floresta pisada con la esencia de muchos hombres y la vista rosada de las colinas sazonada de la charla de las esposas, ¿donde estará la maleza? Se habrá ido. ¿Donde estará el águila? Se habrá ido. Decir adiós al volar... al cazar... la esencia de la vida empieza a extinguirse...
Nosotros entenderíamos si supiéramos lo que el hombre blanco sueña. ¿Qué espera describir a sus hijos en las largas noches de invierno?, ¿qué visiones arden dentro de sus pensamientos?, ¿qué desean para el mañana?... Pero nosotros somos salvajes. Los sueños del hombre blanco están ocultos para nosotros, y por ello caminaremos por nuestros propios caminos. Si llegamos a un acuerdo será para asegurar su conservación como lo han prometido.
Allí quizá podamos vivir nuestros pocos días como deseamos. Cuando el último piel roja se desvanezca de la tierra y su memoria sea solamente una sombra de una nube atravesando la pradera, estas riberas y praderas estarán aún retenidas por los espíritus de mi gente, por el amor a esta tierra como los recién nacidos aman el sonido del corazón de sus padres.
Si les vendemos nuestra tierra, ámenla como nosotros la hemos amado. Preocúpense de ella, como nosotros nos hemos preocupado. Mantengan la tierra como ahora la adquieren, con toda su fuerza, con todo su poder y con todo su corazón. Presérvenla para sus hijos, y ámenla como Dios nos ama a todos nosotros. Una cosa sabemos: su Dios es nuestro Dios. La tierra es preciosa para ÉL. Ni el hombre blanco está exento de su destino.

Otra de ochenteros...

ME LLEGA OTRO CORREO PARECIDO AL QUE YA PUBLIQUÉ HACE UNOS MESES SOBRE NACIDOS EN LOS OCHENTA. NO ESTÁ NADA MAL PARA RECORDAR ALGUNOS DETALLES DE NUESTRA INFANCIA Y, A LA VEZ, REFLEXIONAR UN POCO SOBRE ALGUNOS ASUNTILLOS QUE MENCIONA...

El objeto de esta misiva es la de reivindicar una generación, los 80; la de todos aquellos que nacimos en los 80(un par de años arriba, años abajo), la de los que estamos currando de algo que nuestros padres ni podían soñar, la de los que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los 50 años. Nosotros no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68, ni corrimos delante de los grises, no votamos la Constitución y nuestra memoria histórica comienza con las Olimpiadas del 92.
Aunque no nacimos en una dictadura, siempre hemos tenido una conciencia democrática.
Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales y sabemos de política más que nuestros padres y más de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes.
Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas, la comba, la goma o el rescate y, a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color.
Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo)que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.
Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que tragarnos bodrios como: "Reality Bites", "Melrose Place" o "Sensación de vivir" (te gustaron en su momento, vuélvelas a ver, verás qué chasco). Lloramos con la muerte de Chanquete, con la madre de Marco que no aparecía, con la putadas de la Señorita Rottenmeyer.
Somos una generación que hemos visto a Maradona hacer campaña contra la droga, que nos reímos de un anuncio que decía que si el Madrid era otra vez campeón de Europa, que durante un tiempo tuvimos al baloncesto como el primero de los deportes.
Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida; nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años.
Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era día de Todos los Santos y no Halloween, cuando todavía se podía repetir curso, los últimos en hacer BUP y COU, los pioneros de la E.S.O. Hemos sido las cobayas en el programa educativo, somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de una ETT y a los que menos les cuesta tirarnos del trabajo...
Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes de que naciéramos,como si no hubiéramos vivido nada. Nosotros hemos aprendido lo que era el terrorismo contando chistes de Irene Villa, vimos caer el muro de Berlín y a Boris Yelsin borracho tocarle el culo a una secretaria; los de nuestra generación fueron a la guerra de Bosnia, etc., cosa que nuestros padres no hicieron; gritamos OTAN NO BASES FUERA, sin saber muy bien qué significaba y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre.
Aprendimos a programar el vídeo antes que nadie, jugamos con el Spectrum, odiamos a Bill Gates, vimos los primeros móviles y creímos que Internet sería un mundo libre.
Somos la generación de Espinete, Don Pimpón y Chema "el panaderofarlopero". Los que recordamos a Enrique del Pozo cantando con Ana "abuelitodimetu...", "Los mundos de Yupi" y las pesetas rubias.
Nos emocionamos con Superman, ET o "En busca del Arca Perdida". Comíamos Phosquitos y los Tigretones eran lo mejor, aunque aquello que empezaba (algo llamado Bollycao) no estaba del todo mal. Somos la generación de "El coche fantástico" y "Oliver y Benjí". La generación que se cansó de ver las mamachichos. La generación a la que le entra la risa floja cada vez que tratan de vendernos que España es favorita para un mundial. La última generación que veía a su padre poner la baca del coche llena de maletas para ir de vacaciones. La última generación de las litronas y los porros, y qué coño,la última generación cuerda que ha habido.

Este correo está dedicado a las personas que nacieron entre 1980 y 1989. La verdad es que no sé cómo hemos podido sobrevivir a nuestra infancia!!!! Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos en la España de antes:
Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bags; hacíamos viajes de más de 3h sin descanso con cinco personas en el coche y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños.
Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni codos. Los columpios eran de metal y con esquinas en pico.
Salíamos de casa por la mañana a la calle a jugar y solo volvíamos cuando se encendían las luces. No había móviles. Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables. Nos abríamos la cabeza jugando a guerras de piedras y no pasaba nada, eran cosas de niños y se curaban con mercromina (roja) y unos puntos, y al día siguiente todos contentos.
Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho menos, ruedas!!!
Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto. Estábamos siempre al aire libre, corriendo y jugando. Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagió de nada. Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole, cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente(o los más afortunados con Orión). Y ligábamos con l@s niñ@s jugando a beso, verdad y atrevimiento o al conejo de la suerte , no en un chat).
Éramos responsables de nuestras acciones y arreábamos con las consecuencias. No había nadie para resolver eso. La idea de un padre protegiéndonos, si trasgredíamos alguna ley era inadmisible, si acaso nos soltaban un guantazo o un zapatillazo y te callabas.
Tuvimos libertad, fracaso, respeto, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.
¿¿Tú eres uno de ellos?? ¡Enhorabuena!

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EL BILLETE DE 50 EUROS

Dejo a continuación un relato precioso que me ha llegado por e-mail. No sé su procedencia exacta, ni quién es su autor, pero merece la pena leerlo y meditar sobre el mensaje que pretende transmitir:

Pablo, con el rostro abatido de pensar, se reúne con su amiga Laura en un bar a tomar un café. Deprimido, descargó en ella sus angustias: que el trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación...
Todo parecía estar mal en su vida.
Laura introdujo la mano en su bolso, sacó un billete de 50 auros y le dijo: "¿Quieres este billete?".
Pablo, un poco confundido al principio, le contestó: "Claro, Laura... son 50 euros, ¿quién no los querría?"
Entonces Laura tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo una pequeña bola. Mostrando la estrujada pelotita a Pablo, volvió a preguntarle: "Y ahora, ¿lo quieres también?".
"Laura, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 50 EUR. Claro que lo cogeré si me lo das".
Laura desdobló el arrugado billete, lo tiró al suelo y lo restregó con el pie, levantándolo luego sucio y marcado.
"¿Lo sigues queriendo?"
"Mira, Laura, sigo sin entender a dónde vas, pero
es un billete de 50 EUR y, mientras no lo rompas, conserva su valor..."
"Pablo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, sigues siendo tan valioso como siempre lo has sido... Lo que debes preguntarte es cuánto vales en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado".
Pablo se quedó mirando a Laura sin atinar con palabra alguna, mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.
Laura puso el arrugado billete a su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó: "Toma, guárdalo, para que te acuerdes de esto cuando te sientas mal... pero me debes un billete nuevo de 50 EUR para poderlo usar con el próximo amigo que lo necesite".
Le dio un beso en la mejilla y se alejó hacia la puerta.
Pablo volvió a mirar el billete, sonrió, lo guardó y con una renovada energía llamó al camarero para pagar la cuenta...
¿Cuántas veces dudamos de nuestro propio valor, de que realmente merecemos más y que podemos conseguirlo si nos lo proponemos? Claro que no basta con el mero propósito... Se requiere acción y existen muchos caminos.

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Trata de contestar a estas preguntas:
1- Nombra las 5 personas más adineradas del mundo.
2- Nombra las 5 últimas ganadoras del concurso Miss Universo.
3- Nombra 10 ganadores del premio Nóbel.
4- Nombra los 5 últimos ganadores del Óscar como mejor actor o actriz.

¿Qué tal? ¿Mal? No te preocupes. Ninguno de nosotros recuerda los titulares de ayer. Los aplausos se van; los trofeos se empolvan.¡Los ganadores se olvidan!
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Ahora contesta a estas otras:
1- Nombra 3 profesores que te hayan ayudado en tu formación.
2- Nombra 3 amigos que te hayan ayudado en tiempos difíciles.
3- Piensa en alguna persona que te hayan hecho sentir algo especial.
4- Nombra 5 personas con las que disfrutes pasar tu tiempo.

¿Qué tal? ¿Te fue mejor? Las personas que marcan la diferencia en tu vida no son aquellas con las mejores credenciales, con mucho dinero, o los mejores premios... Son aquellas que se preocupan por ti, que te cuidan, las que de muchas maneras están contigo.

SÉ FELIZ

Nos convencemos a nosotros mismos de que la vida será mejor después....
Después de terminar la carrera, después de conseguir trabajo, después de casarnos, después de tener un hijo, y entonces después de tener otro.
Luego nos sentimos frustrados porque nuestros hijos no son lo suficientemente grandes, y pensamos que seremos más felices cuando crezcan y dejen de ser niños, después nos desesperamos porque son adolescentes difíciles de tratar.
Pensamos: seremos más felices cuando salgan de esa etapa.
Luego decidimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro esposo o esposa le vaya mejor, cuando tengamos un mejor coche, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando consigamos el ascenso, cuando nos retiremos.
La verdad es que NO HAY MEJOR MOMENTO PARA SER FELIZ QUE AHORA MISMO.
Si no es ahora, ¿cuándo? La vida siempre estará llena de luegos, de retos.
Es mejor admitirlo y decidir ser felices ahora de todas formas.
No hay un luego, ni un camino para la felicidad, la felicidad es el camino y es AHORA... ATESORA CADA MOMENTO QUE VIVES, y atesóralo más porque lo compartiste con alguien especial; tan especial que lo llevas en tu corazón y recuerda que EL TIEMPO NO ESPERA POR NADIE.
Así que deja de esperar hasta que termines la Universidad, hasta que te enamores, hasta que encuentres trabajo, hasta que te cases, hasta que tengas hijos, hasta que se vayan de casa, hasta que te divorcies, hasta que pierdas esos diez kilos, hasta el viernes por la noche o hasta el domingo por la mañana; hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor momento que justamente
ÉSTE PARA SER FELIZ....
LA FELICIDAD ES UN TRAYECTO, NO UN DESTINO.
TRABAJA COMO SI NO NECESITARAS DINERO, AMA COMO SI NUNCA TE HUBIERAN HERIDO,
Y BAILA COMO SI NADIE TE ESTUVIERA VIENDO.
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Este texto pertenece a un correo electrónico que he recibido y que me parece muy interesante y acertado. Además, yo también suelo ir dejando las cosas siempre para "después"...

Recuerdos para ochenteros

DEJO AQUÍ OTRO CORREO QUE ME HAN MANDADO Y QUE ME HA HECHO RECORDAR AQUELLOS MARAVILLOSOS AÑOS...
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Toíto te lo permito, menos que me mientes la Nocilla.
Porque en España, hay una generación de chicos y chicas que crecimos con la EGB.
Nuestras madres quitaban el polvo con "Centella", lavaban la vajilla con un bote blanco con el tapón naranja de "Mistol", al "Jabón de Marsella"le llamaban "Lagarto".
Nuestros padres conducían un "Seat 131 Supermirafiori".
Nuestras bicis eran "BH" (y se transformaban en una poderosa super moto con solo poner unos cartones pintados alrededor de su cuadro...o chapitas destellantes entre los radios de las ruedas...) y nuestras primeras zapatillas de deporte fueron unas "Paredes", aunque a nuestras madres les gustaran más los "Kickers".
Nos cortaban el pelo "a navaja".
Las decisiones importantes las tomábamos mediante un práctico..."Pito pito gorgorito... dónde vas tú tan bonito?...A la era verdadera...pim pom fuera!"?
Se podían detener las cosas cuando se complicaban con un simple..."No ha valido". Los errores se arreglaban diciendo simplemente..."Empezamos otra vez". Las discusiones terminaban con un..."Bieeeeeeeeeeeeeeen". Y el peor castigo y condena era que te hicieran escribir 100 veces: "No debo...".
Tener mucho dinero sólo significaba poder comprar más casas jugando al Monopoly, o comprarte un helado...o una bolsa de chucherías a la salida del cole...
Siempre había una forma de salvar a todos los amigos... bastaba con un grito de: "¡Por mí! ¡Por todos mis compañeros y por mí primero".
Los globos de agua eran la más moderna, poderosa y eficiente arma que jamás se había inventado...
"GUERRA" sólo significaba arrojarse tizas y bolas de papel durante las horas libres en clase... Pues la guerra era algo que había sucedido antes de que naciéramos,y nunca más volvería a suceder...

Todos veíamos sólo TVE, aunque podíamos elegir entre el UHF y el VHF.
Nos sentábamos frente al televisor a las 5 en punto con los ojos desencajados para ver "Barrio sésamo". Era maravilloso creerte Superman o Supergirl y ponerte el "babi" del cole a modo de capa mientras subías en cualquier escalón y deseabas con todas tus fuerzas poder volar como ellos...

Todos bebíamos gaseosa "La Casera" o "La Pitusa".
Los hombres fumaban "Ducados".
Los chicles eran "Cheiw" y los caramelos "PEZ".
La gente dormía de miedo en colchones "Pikolín" y el Athletic de Bilbao y la Real ganaban las Ligas por pares hasta que a Butragueño le dio por enseñar los huevos.
A Sabrina se le escapó una teta en la Gala de Nochevieja y en todo el país no se habló de otra cosa hasta el mes de marzo.
A Alaska le dejaban presentar un programa para críos en la tele y Pancho el de "Verano Azul" todavía no se metía picos.
Una Señora le contaba a "Encarna de Noche" que se le quemaba el hijo en Alcobendas porque tenía las empanadillas haciendo la mili.
Una caja de 12 "Plastidecores" era un buen regalo de cumpleaños y por uno "color carne" eras capaz de matar. Las cajas de 24 eran como Bin Laden: existían, pero nadie las había visto.
Una bolsa de pipas "Facundo" de 15 pelas era enorme y por una peseta te daban dos "Sugus".
Repartían álbumes a las salidas de los colegios para engancharte a la colección. Los sobres de cromos costaban 5 pelas, pero también te los daban con las tapas de los yogures "Yoplait". Al cambiar cromos de fútbol o de la sirenita en el patio del colegio cuando eras de los más pequeños, siempre
aparecía un mayor que te daba 10 por 1 tuya, y ya te dejaba contento para una semana... Claro que tú no sabías que esa tuya era la más difícil del álbum...

En aquel país de menos de 5000 dólares de renta per cápita, nos daban dos "Petisuis", pero es que antes eran la mitad de tamaño.
Las "María" eran "Fontaneda", los camiones "Ebro" y las furgonetas "DKV".
El camión del butano tocaba la bocina y los críos nos hacíamos brechas en lo hierros oxidados de los
columpios y nuestras madres nos daban algún cachete por romper los pantalones.
Nosotros llevábamos petachos en los codos de los jerséis. Y coger trozos de escayola de las cubas y dibujar "el tejo" en el suelo para jugar...era maravilloso...

En vez de un Magnum Almendrado, pedías un "polo de limón" y a veces, el chocolate era "La Campana de Elgorriaga", (Malo, malo, malo).
Las pilas "Tximist" solían romperse cuando se agotaban en nuestros casettes "mono" y los tebeos de "Mortadelo" pasaban de mano en mano.
Hubo muchas niñas cuya primera colonia fue "Chispas".
Y no había cartones de leche en tetra brik, sino que la leche venía en bolsas de plástico que necesitaban un recipiente para meterse en la nevera y el detergente venía en cubos redondos.
Y en vez de grabadoras de DVD y CD-ROM, te ibas a casa de tu colega con radiocasette de doble pletina a llenar una TDK de 90 minutos de juegos para spectrum 48k.
Y con la Teleindiscreta regalaban pegatinas de UVEEEEEEEEEEE!!!!
Aquella generación coleccionábamos cochecitos "Güisbal".
El helicóptero de "Tulipán" aterrizaba en las piscinas para regalar bocadillos en los anuncios de la tele.
Aquella generación empleábamos el vaso de "Nocilla" para dibujar a Naranjito.
Así que la Nocilla, ni mentarla. Además, es "leche, cacao,avellanas y azúcar".
¡¡¡ A SABER QUE ECHARAN A LA NUTELLA ESA !!!
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Todas estas simples cosas nos hacían felices, no necesitabamos nada más: un balón, una comba y dos amigos con los que hacer el ganso durante todo el día...

LA VIDA ES MARAVILLOSA

Dejo aquí un correo que me mandaron hace unas semanas. A ver qué os parece...
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DETENTE UN MOMENTO EN CADA FRASE ANTES DE PASAR A LA SIGUIENTE>
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Enamorarse

Reírse tan fuerte hasta que te duelan las mandíbulas

Una ducha caliente

Ninguno delante de ti en la cola del supermercado

Una mirada especial

Recibir correo

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Dar una vuelta en coche por una calle bonita

Encender la radio justo en el momento que están poniendo tu canción preferida.

Quedarse tumbados en la cama escuchando la lluvia

El perfume de las toallas calientes tendidas al sol

Encontrar la camisa que buscabas de rebajas a mitad de precio

Un bote de Nocilla

Una llamada de alguien lejano

Un largo baño de espuma

Una bonita charla

La playa

Encontrarse un billete de 50 en la chaqueta del invierno pasado

Reírse de uno mismo

Las llamadas a medianoche que duran horas

Correr debajo de las tormentas de verano

Reírse sin motivo alguno

Tener a alguien que te dice que eres bonita/o

Los amigos

Escuchar de manera casual a alguien decir algo bonito sobre ti

Despertarte en medio de la noche y darte cuenta de que aún te quedan algunas horas para dormir.

Conocer nuevos amigos o pasar un poco de tiempo con los viejos

Tener a alguien que juega con tu pelo

Tener un bonito sueño

Una taza de chocolate caliente

Los viajes en coche con los amigos

Subirte a un columpio

Envolver los regales debajo del árbol de Navidad comiendo galletas y bebiendo un vaso de leche

Cruzar la mirada con un guapo desconocido

Ganar un desafío

Hacer una tarta de manzana

Pasar el tiempo libre con tus mejores amigos

Ver las sonrisas y oír las risas de tus amigos

Cogerte de la mano con alguien a quien quieras

Encontrarte por la calle un viejo amigo y descubrir que algunas cosas (buenas o malas) no cambian nunca

Hacer un regalo a un amigo y luego observar la expresión de su rostro mientras abre el paquete y descubre que contiene el regalo que tanto deseaba

Mirar el amanecer

¿Se os ocurre algo más?

70 AÑOS...

Se cumplen 70 años del comienzo de la Guerra Civil Española y aún continúan abiertos muchos frentes y muchas heridas.
Lo esperable es que con el paso del tiempo las aguas se hubieran calmado, pero todavía hoy este tema sigue creando polémica y dando lugar a debates que no esconden más que la no conciliación de las dos Españas que casi siempre han existido y, por desgracia, casi siempre existirán (o eso parece).
No voy a entrar a realizar ningún análisis del conflicto (tampoco tengo los conocimientos históricos suficientes para ello), sino que centraré este artículo en mi experiencia con respecto a esta guerra del 36.
Los primeros conocimientos son los de siempre: la alusión a la misma en las clases de Historia del colegio, el instituto o la Universidad. Luego, conforme vas creciendo, la lectura de obras literarias que reflejan este periodo de la Historia también contribuye a ampliar esos conocimientos (me encanta, desde que era una niña, la narrativa española de posguerra). Pero lo que nunca se olvida y de lo que se aprende más que de cualquier libro son los testimonios directos de las personas que, en un bando u otro, vivieron este desastre. Y, a mí, quien me habló de la guerra, fue mi abuela.
Siempre conocí, más o menos, algunas de sus anécdotas de oídas (las contaban a veces mis padres, mis tíos, etc.) y, aunque siempre fue un tema que me interesó mucho, nunca me atreví a preguntarle directamente a ella, pues era consciente de que recordar determinados episodios podía entristecerla bastante. Una tarde, poco antes de morir, a raíz de un simple comentario sobre otro asunto, surgió la conversación. Narró diversas anécdotas, todas ellas muestras de la barbarie que una guerra supone. Nunca olvidaré aquella tarde en la que me mostró su verdadera filosofía: ninguna guerra debe existir, ningún problema se soluciona con violencia.
En aquel momento comprendí su agobio cada vez que veía en la televisión imágenes de otras guerras, su temor cuando recibía la noticia de algún atentado terrorista de ETA ("por favor, que nunca se llegue a más", decía) y su aversión a cualquier discusión o manifestación violenta (aunque fuera el típico "pique" entre aficionados de equipos de fútbol contrarios). Así se empezaba...
Todo este pánico no era más que la consecuencia de haber vivido muy de cerca las venganzas personales que tantas vidas sesgaron en los primeros meses de la guerra; de haber conocido tanto desastre en una zona muy castigada como fue su Córdoba natal; de haber visto su casa destruida por los bombardeos y tener que vivir ocultos en un establo de vacas durante semanas, volviendo a las ruinas de su casa por las noches para recuperar lo que pudieran; de haber visto cómo se llevaban a su padre un día y no conocer nunca más nada de su paradero (¿lo fusilaron?, ¿lo encarcelaron?, ¿cómo y cuándo murió?, ¿dónde lo enterraron?...). Esto es muy difícil de soportar: no saber dónde están los restos de familiares, saber que pueden estar en cualquier fosa común y no haber recibido digna sepultura en setenta años. Existen diversas opiniones sobre la labor que lleva a cabo la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de investigación de los restos encontrados en fosas comunes, pero sólo si se ha sufrido esto en primera persona y sólo sabiendo que ahí, sin identidad, podría yacer algún ser querido tuyo, es como pueden comprenderse esas acciones.
En fin, nos queda recuerdo de la guerra en los medios de comunicación durante algún tiempo y creo que, desde una posición u otra, de la guerra hay que hablar. Se vea desde la perspectiva que se vea, este acontecimiento no deja de ser una catástrofe que asoló España durante tres años, en los que perdieron la vida demasiados seres humanos (de un bando u otro, ¿qué más da?) y que hundió al país en una terrible y prolongada miseria. Esto es lo que no hay que olvidar: las consecuencias (todas negativas) que lleva consigo un conflicto armado porque, desgraciadamente, en una guerra civil, de una manera u otra, casi todos son los vencidos.
Y es que "el pueblo que olvida su pasado está condenado a repetirlo" (y aquí todavía hay muchos que quieren olvidar y echar tierra sobre la memoria, como la echaron sobre los miles de fusilados).

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Remito a una canción de Ismael Serrano, cuya letra dejé aquí hace unos meses.