En las siguientes viñetas aparece reflejado un gran problema social de los últimos tiempos y que no sólo ha de preocupar a los docentes (que sí somos los que tenemos que alzar la voz para denunciarlo), sino a cualquier persona con un mínimo de sensatez.
Si al contemplarlas se dibuja en nuestros rostros una sonrisa, ésta se debe precisamente al hecho de reconocer cada una de estas escenas y relacionarlas con la realidad que percibimos cada día.


