La Coctelera

Categoría: Confesiones

NACIDA EN DOMINGO


Sucede a veces que relees un libro que te dejó huella en un momento determinado y, ya pasado cierto tiempo y en otras circunstancias, no entiendes por qué te marcó tanto antes. Desde ese momento lo destierras de los recuerdos de antaño sin tener en cuenta que realmente sí significó algo para tí. Adquiere valor lo racional, dejando de lado lo que de sentimental pudo tener.

Por este mismo motivo no me gusta demasiado releer, por este motivo nunca he vuelto a leer Nacida en domingo, el libro que marcó mi infancia y que tantas veces leí durante la misma. No me he atrevido a volverlo a leer ya de mayor, por si pierde el encanto. Aunque no ha faltado la tentación, pues podría suponer un encuentro con la niña que fui... ¿Qué tenía aquella historia que tanto me entusiasmó?

Nacida en domingo, Gudrun Mebs

Realmente, lo que llegó a marcarme de este libro no fue gran cosa: el título y que fue el primer libro que leí en mi larga vida de lectora, con unos siete u ocho años. Lo del título me llamó la atención porque, según me cuentan, yo también nací en domingo y en ese aspecto, en mi mente infantil, llegué a identificarme con el personaje protagonista.

En resumen, el libro refleja la vida de una niña huérfana en el centro en el que vive; sus ilusiones de que lleguen unos padres (o unos padrinos de domingo que la liberen de los tristes domingos en el orfanato); su tristeza al comprobar que sus compañeros sí salían y volvían presumiendo de meriendas, regalos, excursiones...; sus desahogos abrazada a su conejito de peluche...

La historia comienza así:


Soy una niña con buena estrella. Porque nací un domingo y los niños que nacen en domingo tienen siempre mucha suerte, eso he oído decir.

Yo también nací en domingo y, hasta el momento, no me puedo quejar...

Trabajo lejos casa durante semana y esos daaas sailo 2

Trabajo lejos de casa durante la semana y, en esos días, sólo puedo acceder a Internet desde el trabajo. Pero allí me surge un problema: no puedo acceder a ninguno de los blogs que tengo en La Coctelera (los abro, pero no me permite publicar, ni guardar borrador de los textos escritos, etc.).

Me he puesto en contacto varias veces con Ayuda de LC y, a pesar del interés demostrado y sus constantes propuestas de ayuda, el problema no se soluciona. Eso sí, la atención por parte de ellos fue impecable.

Me resisto aún a irme de La Coctelera, aunque mi paciencia tiene un límite...De entrada, voy apañándome como hasta ahora: escribo y, cuando publico, indico la fecha de escritura del artículo; y escribo durante la semana y publico en el fin de semana desde casa.

No hay otra opción, ¡ahora que me había decidido a llevar más actualizada la bitácora…!

QUIETAS, DORMIDAS ESTÁN...

Acabo de recordar a una vieja amiga...
No sé si será la tarde lluviosa o qué, pero llevo un buen rato delante del ordenador y, de repente, me he acordado de ella. Vamos, que me ha dado un ataque de nostalgia y me ha faltado poco para salir a buscarla.
Pobrecilla, olvidada por todos desde que nos subimos al carro de las prisas y la modernidad. Relegada a un rincón de algún lugar de la casa. Pobrecilla...
¡Con lo que me gustaba a mí escucharla mientras trabajábamos juntas! A veces, me sigue apeteciendo volver a tocarla, hacerla sonar, darle vida...
Para ella, este poema de Pedro Salinas:


UNDERWOOD GIRLS

Quietas, dormidas están,
las treinta, redondas, blancas.
Entre todas
sostienen el mundo.
Míralas, aquí en su sueño,
como nubes,
redondas, blancas, y dentro
destinos de trueno y rayo,
destinos de lluvia lenta,
de nieve, de viento, signos.
Despiértalas,
con contactos saltarines
de dedos rápidos, leves,
como a músicas antiguas.
Ellas suenan otra música:
fantasías de metal
valses duros, al dictado.
Que se alcen desde siglos
todas iguales, distintas
como las olas del mar
y una gran alma secreta.
Que se crean que es la carta,
la fórmula, como siempre.
Tú alócate
bien los dedos, y las
raptas y las lanzas,
a las treinta, eternas ninfas
contra el gran mundo vacío,
blanco a blanco.
Por fin a la hazaña pura,
sin palabras, sin sentido,
ese, zeta, jota, i...


Aquí dejo su foto, para que la conozcáis mejor...

CÁDIZ

Siempre me ha atraído mucho esta ciudad y aún la conozco poco. Es una de mis tareas pendientes: perderme por sus calles, por el barrio de la Viña, tomar una copa en el Pay-Pay y pasear de nuevo por La Caleta...
He encontrado por ahí esta canción de Pasión Vega (pregonera del Carnaval de Cádiz 2007), "Habanera de los ojos cerrados", que es preciosa y que la cantante interpretó durante la ceremonia del pregón. Aquí la dejo...

UN PASEO POR SEVILLA

Tengo unos días de vacaciones y lo que más me apetece es andar. Andar mucho. Y andar por Sevilla.
Así que lo que voy a hacer mañana o pasado es levantarme temprano, ponerme zapatos cómodos y empezar...
Comenzaré en Plaza de Armas, caminaré por el Paseo de Colón junto al río hasta el Costurero de la Reina y atravesaré la Universidad para comprar algún libro en la calle San Fernando (como en los viejos tiempos). Será difícil atravesar la calle, destripada por las obras del metro o del tranvía o qué sé yo, pero lo intentaré...

Luego, en dirección al centro por la Avenida de la Constitución mismamente (quiero ver ese nuevo look del que hablan...) y ya en la Plaza Nueva seguiré las calles Tetuán y Velázquez para desembocar en La Campana. Un cafelito tal vez y un vistazo a los escaparates (aunque no quiero comprar nada...), para continuar hasta el punto de inicio.

Esto que parece el recorrido de una cofradía de Semana Santa es lo que voy a hacer un día de estos porque lleva tiempo apeteciéndome...

A MANO

Estamos "invadidos" por las nuevas tecnologías, tenemos máquinas para prácticamente todo y yo, aficionada a todas ellas como la que más, todavía prefiero escribir a mano (aunque luego tenga que transcribirlo).
Cuando tengo que redactar un texto, una carta o cualquier documento importante, necesito escribirlo primero en papel. Parece que así fluyen mejor las palabras y prefiero que lo que no me sirve esté tachado, pero siempre visible, por si acaso... Tachar, insertar con flechas, poner "sí" a lo tachado porque ahora vale, estructurar y organizar lo escrito. Y luego, finalmente, al ordenador.
Y el gusto que da escribir se convierte en placer si se hace con la pluma... Será que soy una nostálgica, pero no me acostumbro a redactar "a la primera" delante de la pantalla de ordenador.
En fin, cada loco con su tema...

Balada de otoño

..

Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados,
sobre los campos, llueve.

Pintaron de gris el cielo
y el suelo
se fue abrigando con hojas,
se fue vistiendo de otoño.
La tarde que se adormece
parece
un niño que el viento mece
con su balada en otoño.

Una balada en otoño,
un canto triste de melancolía,
que nace al morir el día.
Una balada en otoño,
a veces como un murmullo,
y a veces como un lamento
y a veces viento.

Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados,
sobre los pardos tejados
sobre los campos, llueve.

Te podría contar
que está quemándose mi último leño en el hogar,
que soy muy pobre hoy,
que por una sonrisa doy
todo lo que soy,
porque estoy solo
y tengo miedo.

Si tú fueras capaz
de ver los ojos tristes de una lámpara y hablar
con esa porcelana que descubrí ayer
y que por un momento se ha vuelto mujer.

Entonces, olvidando
mi mañana y tu pasado
volverías a mi lado.

Se va la tarde y me deja
la queja
que mañana será vieja
de una balada en otoño.

Llueve,
detrás de los cristales, llueve y llueve
sobre los chopos medio deshojados...

* Joan Manuel Serrat *

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Pues eso, que llueve y se está tan bien en casita... Pero "te podría contar [...] que soy muy pobre hoy, que por una sonrisa doy todo lo que soy,
porque estoy sola y tengo miedo
".

EL HOMBRE SIN RECUERDOS

El pasado jueves fue el Día Mundial del Alzheimer. Por desgracia, en mi familia, como en tantas otras, estamos viviendo de cerca las consecuencias de esta devastadora enfermedad. La impotencia que crea ver a un ser querido en una situación como ésta es indescriptible.

Acuarela de Nicole Noël.
*
Dejo aquí una preciosa canción de Víctor Manuel que refleja la actuación de una persona que padece este terrible mal.

Quieres Un Reproductor Como Este? Entra Aquí
.
EL HOMBRE SIN RECUERDOS ("EL HIJO DEL FERROVIARIO")

El hombre sin recuerdos mira el río
y ve que alguien le espía desde el agua,
se apiada sin saberlo de sí mismo
cuando una rana pasa por su cara,
regresa lentamente hasta su casa
que le resulta extraña.
El hombre sin recuerdos va a la puerta,
cuando abre sin mirar, se da la vuelta,
en el umbral sonriente está la madre,
suspira mientras mueve la cabeza,
le entrega una cajita de bombones
y él se da a la perra.
El hombre sin recuerdos y su perra
caminan por el barrio con la fresca,
atada a su cintura la cadena
están de vuelta a la hora de la cena,
se quita el pantalón por la cabeza
y el resto por las piernas.
Su sombra no le sigue a todas partes
comparten el Alzheimer
y a veces aunque quieren no se entienden,
cuando uno ya está al borde de la nada
y el otro se sostiene
y el hombre con su sombra se entretiene...
Al hombre sin recuerdos le llevaron
al mismo mar de todos los veranos,
el mar le trajo al pie una caracola
y le arrimó a la oreja de su sombra.
Sobre la espuma blanca de las olas
volaban las gaviotas...
Al hombre no le gustaban las gaviotas
y en un momento que se queda a solas
se aleja más nervioso que asustado,
camina hasta sentirse muy cansado.
Hoy viene en el diario su retrato
y él sigue caminando.